3/Agosto/2010
Afronto mi última noche en Roma con melancolía, te voy a echar muchísimo de menos, preciosa ciudad. Es tan idílico pasear por la orilla del Tíber y sentarse en el puente del Ángel pensando que aquí simplemente tienes que ser tú, sin artificios, sin adornos, sólo alma...
Saboreo un gelato que he descubierto y es bastante bueno, aquí lo llaman "fior de gianduia", pero sabe algo así como chocolate blanco y negro juntos. Para mi sorpresa, aquí pides un helado pequeño por 1'50€ y te ponen un cucurucho casi tan grande como una cabeza.
Mientras disfruto de esos pequeños placeres de la vida, me abro paso entre los miles de alemanes y japoneses armados con cámaras de fotos de alta gama que colapsan la Fontana di Trevi. Consigo sentarme junto a dos chicas que conversan animadamente en inglés. Según lo que he entendido, se han prometido que cuando vuelvan a Roma, habrán encontrado el amor. Las miro y de nuevo me miro a mi, una cenicienta con vestido de flores y zapatos altos que nunca llegó a la fiesta, pero a quién le hace falta príncipe azul teniendo a neptuno, un cielo estrellado y una de las ciudades más maravillosas del mundo.
Buenas noches Roma
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miércoles, 1 de septiembre de 2010
"Chiuso per ferie" Cuaderno de Bitácora
1/Agosto/2010
No sin alguna ayuda he conseguido llegar a Trinitá dei Monti antes de que anochezca y mientras busco el sitio perfecto en las gradas de la Piazza de Spagna para presenciar la magia de Roma, pido una botella de agua muy fría en mi precario italiano a un hindú que parece tener menos idea del idioma que yo. Pago los hirientes tres euros que me ha solicitado el "amable señor" porque creo que es mejor a morir deshidratada, aquí saben bien cómo paliar la crisis...
Me siento al fin en las gradas, tenían razón, es la mejor puesta de sol que jamás he visto.
No sin alguna ayuda he conseguido llegar a Trinitá dei Monti antes de que anochezca y mientras busco el sitio perfecto en las gradas de la Piazza de Spagna para presenciar la magia de Roma, pido una botella de agua muy fría en mi precario italiano a un hindú que parece tener menos idea del idioma que yo. Pago los hirientes tres euros que me ha solicitado el "amable señor" porque creo que es mejor a morir deshidratada, aquí saben bien cómo paliar la crisis...
Me siento al fin en las gradas, tenían razón, es la mejor puesta de sol que jamás he visto.
domingo, 8 de agosto de 2010
"Chiuso per ferie" Cuaderno de Bitácora
31/Julio/2010
El vuelo ha sido como un paseo y Roma me parece la ciudad más nostálgica del mundo. Paseo entre los puestecillos del pequeño mercado improvisado en la orilla del río Tíber cuando una multitud agolpada atrae mi atención. Un grupo que toca indie-rock da una sencilla actuación ante un cúmulo de entregadas alemanas con más de una Moretti* encima. Lucho contra ellas para abrime camino hacia el front row de aquella carpa, su música es buena. A mi juicio tocan algo así como una disimulada copia de "Tell me baby" de los Red Hot Chili Peppers bastante conseguida. Son sólo tres, pero se aprecia claramente quien lleva el liderazgo. El guitarrista, alto, moreno y muy guapo, hace gala de el tópico italiano mostrando una encanadora sonrisa de dientes perlados. Suspiro para mis adentros, qué pena no saber ni una palabra de italiano en estos momentos.
Liberada ya de ese gentío entregado recorro los escasos 10 metros que me separan del Ponte Sant Angelo acompañada por una ligera brisa y una estampa imposible de ser explicada con palabras. Roma me parece tan idílica como en las películas, con la diferencia de que yo soy una Audrey solitaria.
* Moretti: Cerveza típica italiana, normalmente servida en botellas de 75 cl.
El vuelo ha sido como un paseo y Roma me parece la ciudad más nostálgica del mundo. Paseo entre los puestecillos del pequeño mercado improvisado en la orilla del río Tíber cuando una multitud agolpada atrae mi atención. Un grupo que toca indie-rock da una sencilla actuación ante un cúmulo de entregadas alemanas con más de una Moretti* encima. Lucho contra ellas para abrime camino hacia el front row de aquella carpa, su música es buena. A mi juicio tocan algo así como una disimulada copia de "Tell me baby" de los Red Hot Chili Peppers bastante conseguida. Son sólo tres, pero se aprecia claramente quien lleva el liderazgo. El guitarrista, alto, moreno y muy guapo, hace gala de el tópico italiano mostrando una encanadora sonrisa de dientes perlados. Suspiro para mis adentros, qué pena no saber ni una palabra de italiano en estos momentos.
Liberada ya de ese gentío entregado recorro los escasos 10 metros que me separan del Ponte Sant Angelo acompañada por una ligera brisa y una estampa imposible de ser explicada con palabras. Roma me parece tan idílica como en las películas, con la diferencia de que yo soy una Audrey solitaria.
* Moretti: Cerveza típica italiana, normalmente servida en botellas de 75 cl.
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